El junquillo es una planta que crece en zonas húmedas, alcanzando unos 40 cm de alto, dependiendo de la cantidad de agua disponible para su desarrollo. Puede cubrir grandes extensiones y sirve de refugio para aves e insectos. En el pasado, esta planta fue recolectada como materia prima para la fabricación de cordeles y esteras para uso doméstico y ajuares funerarios.
Las raíces o rizomas de los junquillos también fueron parte de la alimentación de los Chinchorro, junto a productos marinos. Se han encontrado fragmentos de rizomas en basurales domésticos, así como en contenidos estomacales y heces humanas preservadas hasta nuestros días. Estudios han demostrado que los consumían crudos y procesados en una especie de harina, la cual servía para complementar su alimentación.
Referencias consultadas:
M. García y E. Belmonte. 2016. Las plantas conocidas y amadas por los pescadores Chinchorro. Inventario de un legado etnobotánico. En La Cultura Chinchorro: Pasado y Presente, editado por B. Arriaza y V. Standen. Universidad de Tarapacá, Arica, Chile.
Los Chinchorro eran expertos tejedores de fibras vegetales y utilizaban principalmente la totora para confeccionar grandes tapetes o esteras destinados a fines funerarios. Estas esteras eran empleadas para envolver y depositar los cuerpos de sus muertos antes del entierro.
En su vida cotidiana, utilizaban textiles como el faldellín, un cobertor púbico elaborado con fibra vegetal macerada y fibra animal hilada y torcida. También confeccionaban textiles para la pesca y recolección de productos del mar, como los chinguillos, unas especies de bolsas tipo red en las que almacenaban los productos extraídos. Asimismo, se han encontrado sedales y lienzos de pesca entre sus hallazgos arqueológicos.
Referencias consultadas:
Mariela Santos. 2017. Trama & Fibra. Tecnología Temprana.
V. Standen y B. Arriaza. 2016. Los Artefactos Chinchorro. En La Cultura Chinchorro: Pasado y Presente, editado por B. Arriaza y V. Standen. Universidad de Tarapacá, Arica, Chile.
Hay evidencia de la utilización del fuego en los Chinchorros. Sabemos que parte de los materiales como cenizas y brasas eran usados en la preparación de sus momias (por ejemplo, momias negras). Las cenizas y brasas eran usadas para limpiar los huesos, despojándolos de la carne y vísceras. De igual modo, en la preparación de las llamadas momias rojas, secaban sus cavidades con brasas, las cuales posteriormente rellenaban con cenizas, plumas, lanas y tierra. También en las momias con capa de barro es probable que hayan utilizado el fuego para su proceso.
En el sector Acha-2 se encontraron cimientos de viviendas con una data de 9.000 años a.p. Estas viviendas eran de forma circular, de entre 2 a 5 metros de diámetro, con un fogón en el centro.
Referencias consultadas:
B. Arriaza y V. Standen. 2005. Como se hacían las momias. En Cuerpos Momificados. Universidad de Tarapacá, Arica, Chile.